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Porque a pesar de todo AMO ser Asperger

Porque a pesar de todo AMO ser Asperger
 
   

Mi nombre es Leidy Vivas, tengo 16 años, vivo en El Vigía, estado Mérida y tengo el Síndrome de Asperger. Curso 5to año en la U.E. Colegio “Santa Teresita”, un colegio de monjas católico y supuestamente el mejor o uno de los mejores de acá. Estoy haciendo mi proyecto científico sobre el Síndrome de Asperger, y la problemática es el desconocimiento. Voy a estudiar Psicología Social y Audiofoniatría para especializarme en Autismo y Asperger y dedicarme a personas como yo que necesitan un diagnóstico temprano y ayuda especializada, porque me apasiona y quiero estudiar esas dos carreras.

 

Les contaré mi experiencia como Autista/Asperger:

 

Bueno, recuerdo que desde los 4 años soy amante de los gatos, desde esa edad me caía mucho, me tropezaba y siempre tenía heridas en las rodillas, mi padre se molestaba. A los 5 años tenía una hermosa profesora de preescolar, tenía 2 amigas pero tengo más recuerdos de pasármela con una de ellas, se llama Carelis y perdí el contacto con ella desde que me salí de esa escuela para estudiar 2do grado en el colegio donde estudio actualmente. A los 6 años no entendía que en clases había que hacer silencio y por ende me la pasaba hablando con mi amiga Carelis, en los recesos parecíamos dos exploradoras, jugábamos con la naturaleza, y éramos solo ella y yo, de mi otra amiga apenas recuerdo que las 3 jugábamos a ser Las Chicas Súperpodedosas, yo era burbuja, Carelis Bombón y Liseth (creo que así se llama) era Bellota. En la escuela había un comedero y odiaba varias comidas, en especial un plátano que hacían a veces para el almuerzo y yo y muchos lo botábamos para debajo de la mesa. En mi casa jugaba sola pero también con una niña un poco mayor que yo que vivía por mi casa.

 

A los 7 años entré a 2do grado en la U.E. Colegio “Santa Teresita”, tuve una buena profesora, y también entró la que entonces iba a ser mi amiga; Gabriela. Empezamos nuestra amistad el día que ella llegó al colegio. Éramos inseparables, casi nunca peleamos y éramos polos opuestos, sin embargo nos la llevábamos excelente. En ese grado empecé a ver inglés con una profesora que no me caía bien y entonces nunca estudiaba para esa asignatura. En mi casa jugaba sola, pero también con una niña menor que vivía enfrente de mi casa.  En 3er grado tuve una profesora terrible, una vez me citó a mi mamá no recuerdo porqué y mi mamá tampoco recuerda, pero se solucionó porque mi mamá habló con la directora que había en ese entonces. A los 9 años, en 4to grado tuve una linda profesora, la quería mucho pero se me dificultaban  las matemáticas, lo que es el cálculo así que nunca me aprendí las tablas de multiplicar y tampoco aprendí a dividir. En 5to grado tuve una buena profesora, no me gustaba leer desde que me enseñaron a leer en 1er grado, me colocaba muy nerviosa, sentía y que lo hacía mal y entonces eso pasaba, mi papá me obligaba a leer cuando tenía 6 años y ya cuando tenía 7 años mis padres se divorciaron. En la calle desde siempre pedía muchas cosas: agua, helado, etc. Y si no me lo compraban me molestaba mucho.

 

En 6to grado tuve una hermosísima profesora que nos preparó para 1er año, teníamos varias materias, por separado y continuamente teníamos exámenes. A mí me afectó, digamos que me obsesioné y estudiaba toda la tarde, no estudiaba como cualquier persona, que si una o dos horas, yo estudiaba por horas algo sencillo y no era porque no lo entendía sino porque yo misma me quitaba mucho tiempo pero pasé con "A" para 1er año, la profesora  me dijo que fui la mejor porque no molestaba en clases, y claro aprendí desde hacía tiempo que en clases no se habla, al menos no mucho, y era de los pocos alumnos que seguía instrucciones, así que fui una alumna ejemplar. La profesora siempre decía un dicho: "en guerra avisada no muere soldado y si muere es por descuidado”, yo no entendía muy bien, y ahora más o menos lo entiendo pero no sé cómo explicarlo (risas).

 

Pasé a 1er año, se me dificultó un poco, en el 1er y 2do lapso tuve promedio de 18 puntos pero ya en 3er lapso tuve promedio de 15 puntos porque a mí nunca me explicaron que si yo bajaba promedio en un lapso al final me iba a bajar el promedio, no sabía así que no saqué tan buena nota en 3er lapso y todo el año me dio promedio de 17 puntos y me la pasé llorando en vacaciones. Tuve problemas con el profesor de geografía porque decía que yo no hacía los dibujos y le explicaba que sí los hacía, me colocaba 15 puntos y a los demás que los calqueban o se los hacía alguien les colocaba buena nota así que llegué a llorar en el salón.

 

No recuerdo si fue desde 2do año que me empezaron a hacer bullying. Una vez estaba en clases como siempre, tranquila y un compañero que ya llevaba días molestándome no sé porqué, me empezó a molestar de nuevo y me hizo molestar tanto que me fui detrás de él y corrí por el salón y le pequé, desde entonces me empezaron a decir “agazapada” porque era tranquila e hice eso en clases al principio no le prestaba atención pero ya después me gritaban ese sobrenombre en la calle y llegaba llorando a la casa, así que mi mamá habló en el colegio, tuvo que hacerlo varias veces y más o menos se arreglaron las cosas. Pasé 2do y 3er año con 18,27 puntos, es gracioso porque tuve el mismo promedio.

 

En 3er año tuve otro problema con el profesor de geografía, yo le reclamé de una nota porque merecía más y le dije que a otra compañera le había puesto más nota, así que vio que iba a llorar y gritó: ¿¡PERO VA A LLORAR!?, así que me dio una crisis y lloré y llegué mal a mi casa. Mi mamá fue a hablar al colegio y luego de eso el profesor cambió, le había agarrado miedo, no era para menos pero luego se me quitó y pasó todo.

 

Cuando tenía 15 años fui al psiquiatra, estaba muy mal, tuve depresión, me diagnosticó en un día 3 trastornos (no debió hacerlo así porque el estudio para el diagnóstico normalmente lleva algunas sesiones), entonces me diagnosticó depresión moderada, trastorno obsesivo-compulsivo (T.O.C.) y un trastorno alimentario porque tenía problemas con la comida desde los 13 años, dejaba de comer y demás, todo por comentarios que recibí desde los 9 años porque estaba “gordita” cuando ahora pienso que tenía un peso normal. El T.O.C. Porque desde los 7 años empecé con las obsesiones que son imágenes, ideas, pensamientos... repetitivos y recurrentes que invaden o irrumpen la mente y tienen un contenido perturbador o molesto y esto causa ansiedad. En mi caso era imágenes de accidentes automovilísticos, no lo pensaba, sino que me invadía la mente. A los 8 años empecé con las compulsiones que son rituales o acciones que realiza la persona para calmar esa ansiedad y a su vez genera más ansiedad. Mi obsesión era con el orden, las compulsiones consistían en arreglar continuamente mi peinadora, ropa y bolso de clases, todo debía tener un orden específico, un patrón y así me sentía segura y tranquila. Si alguien me movía algo yo me daba de cuenta por más que al diferencia fuese mínima. La ropa la arreglaba por orden, iba primero la que más me gustaba y la que más me colocaba a la que menos me gustaba y menos me colocaba, y los ganchos de la ropa iban por tono de color y también el color que más me gustaba y menos me gustaba. Los cuadernos en el bolso eran por orden de tamaño y en la cartuchera los colores iban con la punta hacia el lado izquierdo, y TODO debía ir de la misma manera hasta que mi obsesión cambió por el estudio a los 11 años y entonces me la pasaba estudiando y me aprendía mucho al pie de la letra y hasta con los puntos y las comas por increíble que suene.

 

Luego me intenté suicidar con pastillas, las pastillas de mi tratamiento y la psiquiatra decía que ella creía que tenía trastorno bipolar. Me refirió entonces a una psiquiatra con más estudio, psiquiatra infanto/juvenil. Fui a otra psiquiatra aprovechando que en el mismo lugar me iba a ver un neurólogo y supuestamente era psiquiatra infanto/juvenil, resultó que no. Decía que no tenía T.O.C. Ni un trastorno alimentario sino que tenía rasgos de personalidad borderline o trastorno límite de personalidad y me dijo que tenía otro tipo de depresión; reactiva y en el informe que pasó la primera psiquiatra decía que depresión mayor. Me hicieron un electroencefalograma (E.E.G.) y luego una neuroimagen con contraste y entonces me diagnosticaron epilepsia sintomática, tengo una malformación en el lóbulo frontal (displasia cortical) y una anomalía en el hemisferio derecho del cerebro que hace que a veces alucine. Él me dijo que tenía dos características del síndrome de Asperger, que sufrí de bullying y que era muy inteligente.

 

Luego fui sí fui a donde la Dra. Evelyn y le dije que lo que me dijo el neurólogo, me hizo algunas preguntas y resultó que tenía más de dos características, en la siguiente cita la Dra. me dió un test evaluándome y de 50 puntos obtuve 46 del Síndrome de Asperger, luego me refirió a la psicopedagoga que trabaja con ella, Martha (las amo) y a la tercera sesión me dijo que era Asperger y resultó que los diagnósticos fueron erróneos, menos lo de la depresión, resulta que el T.O.C. Se confunde con el Síndrome de Asperger porque tiene características iguales y muchas personas se comportan de esa manera.

 

A los 12 años empecé a notar que era diferente a los demás, llegué a pesar que era un extraterrestre. desde esa edad me la paso investigando cosas porque no tenía computadora y entonces tuve mi teléfono con internet. A los 7 años hacía experimentos caseros inventados y desde los 9 veo programas de astronomía. Nunca me gustó saludar a la gente, desde que recuerdo la gente decía que era una grosera y malcriada y ese tipo de cosas.

 

Soy una persona perfeccionista, obsesiva y maniática, no me gustan los números impares y me gustan los pares, he llegado a eliminar algunos contactos de FB para que me quede en número par, y cosas parecidas. En el teléfono debo tener la misma imagen de fondo de pantalla, de bloqueo de pantalla de fondo de WhatsApp, y las imágenes no deben quedar borrosas. En las redes sociales la imagen de portada deben combinar con la foto de perfil. Cuando estudio debo aprenderme todo al pie de la letra a pesar de saber analizar pero sí resumo cuando el tema es muy largo. A veces cuando investigo para hacer alguna tarea no sé por dónde empezar porque muchos contenidos de páginas me gustan. Soy amante de la buena ortografía, a veces investigo mucho sobre algunas dudas que tiene que ver con ortografía y leo sobre reglas gramaticales, quiero tener cada vez un mejor léxico, amo profundamente a la gente con excelente gramática que abarca ortografía y léxico. Amo la ciencia, literatura y psicología, soy amante de la buena música como la clásica, instrumental e indie, etc., siempre estoy leyendo sobre lo que me apasiona. Desde el año pasado me la paso leyendo sobre el Síndrome de Asperger, desde que me dijeron que podía tener esa condición y pienso que sé más sobre el Autismo que un especialista que no sepa nada sobre los T.E.A. (trastornos del espectro autista). A veces cuando alguien habla y dice algo a mí se me queda la frase que dijo y la repito en mi mente y también cuando voy a decir algo lo repito en mi mente antes, son rasgos obsesivos, me dijo mi Dra., me exalto y molesto con facilidad.

 

Soy muy sensible a los ruidos, me dan dolor de cabeza los ruidos fuertes, también soy muy sensible a los olores y de inmediato me dan dolor de cabeza y aparte soy muy alérgica, también a cualquier tipo de luces (tengo que usar lentes), no soporto el picante y prefiero la ropa de algodón, antes me molestaban las etiquetas de la ropa y las elásticas  de las medias y de la ropa interior, pequeña me limpiaba la mejilla cuando me daban un beso, ahora lo hago casi nunca.

 

Hablo mucho, muchísimo pero no hablo estupideces como las demás personas, generalmente hablo de lo que me gusta, el informe dice que tengo un vocabulario amplio, sofisticado, formal y literal, también dice que no entiendo las metáforas, bromas, sarcasmo... pero solo me he fijado que entiendo las metáforas literalmente, también las imagino, por ejemplo: “hablo con el corazón en la mano”, yo me imagino hablando a una persona con el corazón en la mano, y es gracioso. Tengo un tono de voz alta y cuando me emociono hablo rápido y aumento el tono de voz. Algunos compañeros se ríen cuando hablo pero no entiendo porqué y un compañero dice que parezco una abuelita tampoco entiendo eso, es decir, soy una adolescente, no una persona de la tercera edad. No hablo con todos y cuando alguien me cae mal no quiero ni dirigirle la palabra.

 

Odio los deportes, una vez me caí cuando estaba corriendo en deporte y no había ningún obstáculo, se evidencia entonces la torpeza motora. Antes iba muy mal en esa materia hasta que llegó otro profesor.

 

Todos dicen que soy muy inteligente, el informe dice que impresiona mi inteligencia para mi edad pero quiero hacer tests de cociente intelectual (C.I.) para evaluar mi C.I. Y saber con exactitud qué grado tengo. Pero yo pienso que una persona que puede resolver un problema en su vida ya es inteligente porque la inteligencia se define como la capacidad de resolver problemas, de entender, analizar, etc.

 

Pero, a pesar de todo amo ser Asperger, amo ser diferente, amo pensar de otra manera, amo ser yo aunque no sea fácil, aunque eso implique que me llamen “loca”, “grosera”, “pedante”, etc., aunque los ruidos y las luces duelan, aunque no tenga amigos, aunque a veces me da ansiedad la aglomeración de gente, aunque a veces sea agresiva y me exalte y moleste con facilidad, aunque sea una obsesiva y maniática, a pesar todo amo ser Asperger porque tiene quizá más aspectos positivos que negativos. Porque somos diferentes pero no inferiores.

 

La historia de la Mamá Especial de Leidy también está aqui.

 

Nota: puedes leer más historias de otras madres de niños con necesidades especiales aquí. Y si quieres publicar tu historia aquí te digo cómo hacerlo.

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