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4 Reglas de Oro Para Fomentar Autonomía en Niños con Autismo

4 Reglas de Oro Para Fomentar Autonomía en Niños con Autismo
 
   

Autonomía, independencia... Son las primeras palabras que retumban en tu cabeza llena de pánico cuando te dicen que tu hijo tiene una condición, enfermedad o discapacidad. ¿Qué pasará cuando yo ya no esté? ¿Qué será de él/ella si no hay nadie que lo pueda cuidar? Podemos tener todo el dinero del mundo e incluso así, no podemos asegurar que nuestro hijo (a) será bien cuidado por terceros, pues mientras esté mamá o papá todo estará bien pero... ¿Y cuando no estén? La única manera de asegurarnos que nuestro hijo (a) estará bien es enseñarlo a valerse por sí mismo... se lee fácil, pero no lo es. La buena noticia es que tampoco es imposible, tenemos mucho tiempo por delante para trabajar en eso y nuestros peques tienen mucho más que un diagnóstico, tienen a una Mamá Especial que le va a enseñar cómo explotar su potencial y el significado de la frase "Si se puede".

Antes de hablarles de técnicas, consejos para alcanzar habilidades, actividades, entre otras cosas para trabajar la autonomía de nuestros niños en casa, quiero compartirles las "4 Reglas de Oro" que manejamos nosotros en casa y que nos han servido muchísimo para no caer en la desesperación, para no presionar tanto a Juan Andrés y sobre todo para ir alcanzando nuestras metas poco a poco:

  1. No comparar: no compares a tu hijo con otros niños, mucho menos con niños que no tienen ninguna condición especial. Puedes tener una guía de ejemplo para trabajar, pero cada niño es diferente y va a un ritmo diferente, lo importante es que aprenda bien, no que aprenda rápido. 
  2. No presionar ni subestimar: Sí, parece confuso y complicado de mantener en equilibrio, pero es simple entender, si le cuesta alcanzar una meta no lo presiones, ten paciencia y evalúa la situación para hacer cambios, pero tampoco lo sobre ayudes, muchas veces pueden hacer más de lo que creemos y nosotras mismas no los dejamos.
  3. Toma en cuenta su condición y sus dificultades específicas: si es necesario, ayúdalo a desarrollar habilidades previas para evitar frustración. Ejemplo: si tiene dificultades para agarrar las cosas, trabaja motricidad fina, pinzas, etc., antes de enseñarle a cepillarse los dientes o a utilizar los cubiertos correctamente.
  4. No explotar frente al niño (a): cuando te sientas frustrada, cansada, molesta o a punto de tirar la toalla, vete a otra parte donde el niño no te vea y desahógate, cálmate y luego regresa recargada de paciencia, si no puedes, tranquila eso pasa, haz un break y deja la actividad para otro día, pero no expreses molestia frente a tu hijo porque no puede hacer lo que le pides, eso puede desmotivarlo, frustrarlo e incluso hacerlo sentir mal por no poder alcanzar la meta.

Y por último, el que persevera vence, puedes tirar la toalla un día, pero no abandones la meta, dale la vuelta y consigue la manera, créeme que tanto tú como tu hijo se sentirán felices de haber superado los retos más difíciles. ¡Sí se puede!

 

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